La Medicina Tradicional China aborda la baja reserva ovárica vinculada a la edad enfocándose en potenciar la calidad ovocitaria a través del fortalecimiento de la energía del Riñón, Jing o esencia reproductiva. Mediante la aplicación de acupuntura en puntos anatómicos y energéticos como Sanyinjiao, Guanyuan o Taixi, estimulando el flujo sanguíneo uterino y ovárico, reduciendo el estrés oxidativo en el microambiente folicular.
Descubre cómo entiende la Medicina Tradicional China la baja reserva ovárica
Desde la Medicina Tradicional China , la baja reserva ovárica se entiende como una disminución de la Esencia Jing de Riñón disponible para la función reproductiva: no se trata solo de un número de óvulos, sino de la cantidad y calidad de la base reproductiva que sostiene los ciclos, la ovulación y una posible gestación.
La acupuntura se emplea como técnica complementaria para nutrir esa base y mejorar la circulación hacia los ovarios.
La reserva ovárica desde la Medicina Tradicional China
La reserva ovárica se asocia principalmente al Jing de Riñón, este Jing tiene a su vez dos orígenes distintos. Por un lado está el Jing prenatal, como dice la medicina tradicional china, la energía del cielo anterior, la parte heredada, relacionada con la carga genética y vital con la que cada mujer nace.
Por otro lado está el Jing postnatal, o energía del cielo posterior, el que se va nutriendo a lo largo de la vida a través de la alimentación, el descanso y el estilo de vida.
Este Jing es, en este marco, la base misma de la fertilidad: determina en buena medida la cantidad de óvulos disponibles, la calidad ovocitaria y la duranción de toda la vida reproductiva de una mujer.
Por qué puede aparecer una baja reserva ovárica
Desde la Medicina China, una reserva ovárica disminuida suele explicarse por una combinación de varios factores:
Deficiencia de Jing de Riñón que puede deberse a la edad, a una constitución heredada débil, o a un desgaste acelerado por otros motivos.
Consumo excesivo de Jing, favorecido por el estrés crónico, la falta de sueño, el sobreesfuerzo sostenido, una alimentación pobre, abortos repetidos, tratamientos hormonales sucesivos o cirugías previas.
Deficiencia de Yin, de Sangre o de Qi, que reduce la capacidad general del cuerpo para nutrir el terreno reproductivo.
Estancamiento de Qi de Hígado o de Sangre, que dificulta que esa nutrición llegue de forma efectiva hasta los ovarios.
En un lenguaje más occidental, esto se parecería a una combinación de factor gençetico, edad, desgaste por estrés oxidativo, procesos inflamatorios y factores ambientales que, en conjunto, pueden acelerar el envejecimiento ovárico.
Los canales implicados: no sólo el Riñón
Aunque el Riñón es el protagonista principal, la Medicina Tradicional China entiende la reserva ovárica desde un eje reproductivo más amplio, que incluye también: Chong Mai y Ren Mai, los canales que nutren y regulan directamente el útero y los ovarios. El Hígado, que regula el flujo de Qi y de Xue hacia todo el sistema reproductor. Bazo, responsable de aportar la esencia adquirida a través de la alimentación y una buena digestión,
Para la medicina Tradicional China, el Bazo es el órgano encargado de nutrir la sangre del útero: transforma lo que comemos en sangre y esa sangre es la que después alimenta el endometrio y sostiene todo el ciclo reproductivo.
No hablamos del Bazo como órgano anatómico occidental, sino de una función energética de extraer la nutrición de los alimentos y convertirlo en materia prima que el cuerpo necesita.
La conexión con la sangre del útero: Esa sangre que el bazo produce no se queda solo en la circulación general: es la misma sangre que después nutre el endometrio, sostiene la menstruación y acompaña la maduración del folículo.
Cuando el Bazo está débil, en Medicina Tradicional China hablamos de debilidad del bazo, suele traducirse en cansancio, digestiones lentas, heces blandas, endometrio fino, ciclos con poca sangre y un endometrio mal nutrido tiene menos capacidad receptiva para la implantación.
Regular el Qi, que la energía circule
Regular el Qi de Hígado significa, en este marco, conseguir que la energía circule con libertad. El Hígado es, en la Medicina Tradicional China, el órgano encargado de que el Qi, la energía circule y ese fluyo influye directamente en la ovulación., la menstruación, la tensión mamaria, el estado emocional y la congestión en la zona pélvica.
Cuando la energía del Hígado se estanca, el cuerpo entero se siente bloqueado manifestándose en irritabilidad, coágulos, ciclos que nunca terminan de encontrar su ritmo, distensión mamaria. Y esto importa porque un ciclo fértil necesita movimiento real: el folículo tiene que crecer, después ovular y finalmente dar paso a la fase lútea sin ningún bloqueo de por medio.
Ren Mai y Chong Mai: los dos canales que sostienen la fertilidad
Ren Mai es el canal que recorre la línea media anterior del cuerpo, Dicho de otro modo, sería algo así como el eje que sostiene, contiene y nutre todo lo relacionado con lo femenino, con el útero y con la gestación, si buscamos algo más cercano para nuestra mente occidental, Ren Mai se parecería a un canal de soporte, encargado de mantener preparado el espacio interno necesario para que el ciclo funcione con normalidad y para que, llegado el caso, el embarazo pueda sostenerse.
Chong Mai, por su parte, es conocido como el mar de la sangre, y se relaciona con la distribución de la sangre y la energía hacia el útero y hacia todo el sistema reproductor. En términos sencillos podríamos entenderlo como el gran reservorio y distribuidor de la energía nutritiva que alimenta el ciclo, la ovulación y la preparación del endometrio.
Ambos trabajan de forma conjunta para que exista suficiente nutrición, circulación y estabilidad dentro del sistema reproductivo.
Ren Mai ayuda a sostener el útero y el propio espacio de gestación, mientras que Chong Mai favorece que la sangre llegue en condiciones adecuadas al aparato reproductor.
Cuando alguno de los dos está debilitado o bloqueado puede aparecer ciclos irregulares, dolor, dificultad para ovular o un terreno menos favorable para la implantación.
Tras años acompañando a muchas mujeres y parejas en su camino hacia la maternidad, he volcado toda mi experiencia y conocimiento en mi nuevo libro: Acupuntura y fertilidad.
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